El objetivo fundamental del tratamiento es que la persona adicta pueda prescindir del uso de alcohol y drogas y organizar un proyecto de vida coherente y responsable. Se trata de que recupere las condiciones físicas, psíquicas y sociales necesarias para poder integrarse y participar eficazmente de su entorno social y familiar. Podemos decir entonces, que el objetivo terapéutico es lograr un cambio significativo en su calidad de vida. sin violencia ni abusos.
En la convivencia esto permitirá también progresivamente desarrollar áreas de placer y contacto emocional, que la droga había bloqueado o anulado.
Así como pensamos que la irrupción de la droga en una familia perturba a todos sus miembros, logramos que en el proceso de recuperación, los cambios positivos se extiendan a los integrantes involucrados del grupo familiar.

El obtener los objetivos deseados no siempre será posible en todos los individuos y en todas las áreas ya que esto dependerá de múltiples factores (entre otros: grado de deterioro, recursos con los que se cuenta, participacióón activa del grupo familiar, etc.).

Enumeraremos a continuación los objetivos a lograr  en cada una de las áreas de intervención que consideramos prioritarias.

Área Drogas: Aprender a vivir sin drogas y a ser independiente de ellas.
Área sociorelacional: Conseguir que el adicto se integre y participe en su grupo familiar y grupo de pares.
Área de desarrollo y organización personal: Adquirir autonomía frente al entorno de forma que sea posible el desarrollo de las capacidades propias de cada sujeto.
Área laboral - educativa:   Conseguir eliminar o disminuir aquellos déficits que impiden o dificultan la buena integración en dichas áreas.
Área de autocuidados: Adquirir conciencia y responsabilidad sobre  la importancia de cuidados mínimos (alimentación, higiene, descanso, etc.) para conseguir una vida saludable.    
Area de ocio y tiempo libre: Generar alternativas de ocio saludables, programando correctamente el tiempo libre, en especial cuando las posibilidades de contactar con la droga son mayores (fines de semana, vacaciones, etc.)

Los pilares básicos que enmarcan los objetivos generales de nuestro programa, están presentes durante las distintas etapas del proceso terapéutico:

a. Ser ambulatorio: permanencia del paciente en su medio
Se mantiene, desde el comienzo, su inserción en el medio que le es propio. Al ser un tratamiento ambulatorio el paciente no se aparta de su grupo familiar, laboral y/o educativo.


b. Participación de
la familia
Su inclusión es fundamental como contexto desde el cual desarrollamos el proceso terapéutico.
Se trabaja el fortalecimiento de los vínculos entre sus miembros, desarrollando los recursos potenciales de cada uno de sus integrantes.


c. I
mportancia del apoyo de las redes sociales
Se coordinan acciones con la presencia de redes sociales, en las que participan familiares, amigos, el medio educativo y/o laboral (incluyendo compañeros, profesores y jefes laborales, etc.).

d.
Importancia de la actividad laboral y/o educativa, durante todo el tratamiento

Esto permite una organización temporal cotidiana de aprendizaje y de experiencias emocionales, etc.

e. I
mportancia de la socialización
Se enfoca a la persona integralmente, no sólo para evitar el consumo de drogas. Desde el inicio, se trabajará paralelamente en un verdadero proceso de socialización, apuntando a que la persona consultante alcance una integración a la sociedad, en forma responsable y autónoma.

 

 

 
 
 
 
 
     
 
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